Los peligros de no desinfectar bien las lentes de contacto

 Cuando: 07-19-2019

Una mujer acaba en el hospital casi sin poder abrir el ojo izquierda por culpa de una infección vinculada a las lentillas.

Una mujer de 41 años hacía dos meses que tenía un dolor agudo en el ojo izquierda. Era molesto pero como era intermitente no le dio demasiada importancia hasta que empezó a sufrir de visión borrosa y sensibilidad a la luz.

Fue al médico y este le detectaron la conjuntiva enrojecida. Durante las primera pruebas pudieron ver que su agudeza visual era 20/20 en el ojo derecho (es decir, perfecto) pero en su ojo afectado la visión era malísima. Para que os hagáis a la idea, las personas con esta agudeza visual solo serían capaces de ver la”E” más grande en la mesa de la consulta del especialista.

La mujer además, tenía una infiltración enorme dentro del ojo, bruma corneal y un defecto epitelial suprayacente que se ve mediante un tinte de fluoresceína.

La paciente la utilizaba las lentes de contacto blandas de uso mensual que las mantenía puestas en sus ojos incluso cuando nadaba o se duchaba. Mediante un cultivo de raspado de la córnea encontraron que la mujer tenía Acanthamoeba polyphaga, uno de los tipos de amebas más comunes.

Estos organismos microscópicos, pueden aislarse en la tierra, el aire y el agua de los cinco continentes, lo que les confiere múltiples oportunidades de entrar en contacto con los humanos como cualquier otro tipo de animal. Aún así, los expertos señalan que solo una pequeña proporción de los casos producen daño.

Los Acanthamoeba son el agente de la dolorosa queratitis amebiana, una infección que pone en riesgo la visió y que precisamente recibió como diagnóstico la mujer. Los afectados han aumentado claramente a partir de los 80 años, un hecho que relacionado con el aumento de personas que hacen uso de lentillas.

La mujer recibió un tratamiento con polihexanida tópica y isetionato propamidina. Aunque la infección se resolvió, la visión del uso izquierdo no se restauró porqué tenía una cicatriz corneal central densa y una catarata.

Por lo tanto, en el momento de escoger lentillas dejad que vuestro optometrista os recomienda aquellas que mejor se adecuan a vuestro estilo de vida. Puedes evitarte muchos dolores de cabeza.


Feedback